lunes, 31 de diciembre de 2012

Lecciones de Harvard. La formación en nuestra Universidad.

Para finalizar el año, enlazamos esta interesante entrada del excelente blog ¿Hay Derecho? dedicada a la Universidad.  Para empezar el nuevo año intentaremos responder a la pregunta final.

Aquí os dejamos el texto íntegro:


En el pasado mes de septiembre tuve la fortuna de asistir al congreso anual Harvard-Complutense que el Departamento de Derecho Mercantil de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, junto con el Real Colegio Complutense y la Universidad de Harvard, organiza en las instalaciones de la Law School de esta última. Fue muy interesante para mí preparar y exponer allí, en ese fabuloso centro académico, una lecture sobre el arbitraje y la mediación en el comercio internacional. Lo mismo que conocer “in situ” las instalaciones, el campus y su sistema formativo. Pero quizá lo más valioso de todo fueron las cuatro lectures de prestigiosos profesores de la Universidad a las que tuve la oportunidad de asistir.

viernes, 28 de diciembre de 2012

La desesperación de una profesora de Bachillerato.


Os dejamos las reflexiones de una profesora de Bachillerato. Desconocemos a la autora. El texto lo hemos encontrado aquí:

Vaya mierda de evaluación. Mogollón de suspensos. Ahora, para solventar las situación, en las siguientes evaluaciones bajo el nivel y aumentan los aprobados. Los chavales que son buenos estudiantes ya se saben esto y se juegan duro el cuero en esta primera evaluación, intentando forzar la mano como sea, protestando, suspendiendo a posta, negándose a estudiar, para conseguir bajar el nivel y esforzarse menos. De los demás, qué vamos a decir. Con que estén sentados y más o menos callados casi que parece un milagro. 
¿En qué acaba la historia? Pues que van pasando de curso hasta llegar a 2BACH, donde como hay Selectividad, hay que mantener el nivel y así tenemos la triste escena del viernes: unas chicas estupendas, que jamás han tenido que esforzarse de verdad para estudiar con exámenes suspensos con un dos. Y son conscientes de que lo merecen a pesar de que han estudiado mucho, porque el examen lo han hecho mal. No saben cómo se estudia, ni como se resume, ni siquiera son capaces de mantener el esfuerzo continuado de escribir durante una hora completa. Algunos confiesan que entregan antes de acabar el examen "porque están cansados de escribir" (sic). Cuando les recuerdo que el examen de Selectividad es de hora y media me miran como si les hablara de los mayas y el fin del mundo. De qué habla esta mujer, con lo que falta para eso... Y es en junio. 
El deterioro de la enseñanza es tan profundo y tan grande la cobardía de los profesores, aterrados ante la posibilidad de que venga el inspector y les largue una bronca por el alto nivel de suspensos (lo hacen todos los años, visitan a los profesores con más índice de suspensos para presionarles), que el descenso del nivel sigue y sigue año tras año, cada vez un poco más, hasta esos analfabetos funcionales de los que los profesores universitarios se quejan amargamente y a los que dócilmente dan un título para defender sus matrículas y no perder sus plazas. 
Y no sé qué coño hago yo aquí en mitad de toda esta mierda.
Completamos la entrada con este diálogo entre un profesor y el consejero encontrados aquí:


- Jefe la enseñanza falla
- ¡Tú calla!
- ¿Cómo colmo mi zozobra?
- ¡Cobra!
- ¿Y esto... qué labor conlleva?
- ¡Aprueba!

La estadística se eleva
si, trincando unas migajas,
no pones notas tan bajas...
¡Tú calla, cobra y aprueba!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Econonuestra; Las pensiones

Econonuestra:

Ayer tuvimos un programa en el que durante 5 minutos hablamos de periodismo y el resto lo dedicamos a:

1.- La no revalorización de las pensiones.
2.- Alternativas a recortar en sanidad, educación y pensiones.
3.- El derroche del Estado.
4.- El paro. Flexibilidad laboral y algo más...

Os dejo el vídeo:


viernes, 16 de noviembre de 2012

Econonuestra: Los Sindicatos

Os dejo el enlace del último Eocnonuestra. A mis amigos sindicalistas os pediría que oigáis no sólo lo que digo sino por qué lo digo.


martes, 13 de noviembre de 2012

Son las Matemáticas estúpido

Cuando en una tribuna se dicen verdades, sólo queda enlazarlas y pedir que la ciudadanía tome conciencia. El artículo es de Luis Garicano y podéis leerlo completo aquí. Pero si no tenéis tiempo, por favor, no dejéis de leer los dos párrafos finales que a continuación reproducimos:

"Es sorprendente en este sentido que los españoles acepten sin rechistar la estafa que supone la enseñanza secundaria y universitaria que se imparte en demasiados lugares en España, plagada de profesores que imaginan que enseñar consiste en sentarse en una silla a dictar apuntes (¿no conocerán quizás la moderna invención de la fotocopiadora, la impresora, y el correo electrónico?). El debate sobre enseñanza se centra siempre, en cada uno de los interminables procesos de “reforma” en si clase de religión sí o clase no; y si formación del espíritu nacional español, o mejor espíritu nacional catalán o cántabro. Y podemos estar seguros de que los padres protestarán contra cualquier incidente con la comida, que se echarán a la calle ante cualquier subida de tasas, o fallo en la limpieza de las clases.

Pero estamos por escuchar la primera protesta porque a los niños no se les exige suficiente, porque las clases son demasiado blandas, rutinarias, y memorísticas. Estamos por escuchar la primera protesta porque los chicos salen del colegio, con 16 o con 18 años, sin haber adquirido los tres fundamentos claves necesarios para salir adelante en la economía de conocimiento: un nivel avanzado de confianza en el uso de las matemáticas y la estadística; una capacidad elevada para escribir un argumento, no solo correcto gramaticalmente, sino razonado con claridad y convicción; y un nivel avanzado de inglés. No nos engañemos, sin haber adquirido estos tres fundamentos básicos para participar en la economía del conocimiento, es como si los niños no hubieran pisado la escuela desde los 14 años. Y conseguir esta prioridad requiere no solo que los padres se involucren mucho más y que los colegios exijan mucho más, sino también que el modelo educativo cambie, y que exijamos a los Gobiernos, del signo que sea, que sacrifiquen primero el gasto en cualquiera de los otros dos pilares del Estado de bienestar, sanidad y pensiones, si es estrictamente necesario, pero que mantengan por encima de todo la inversión en capital humano, en educación, absolutamente necesaria para asegurar el futuro del país."

Econonuestra

Vídeo del programa Econonuestra del 6 de Noviembre:

miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Hay algo bueno?


Mi amigo Pedro me dice que no ha conseguido leer aún en este blog ninguna entrada que se refiera a algún aspecto positivo de la universidad. Y lleva razón, entre otras cosas porque no era nuestro objetivo ensalzar lo bueno, sino denunciar la deriva que está llevando a nuestra universidad en particular, y al sistema educativo en general, al desastre. Pero como Pedro insiste y me pregunta si es que no hay nada bueno en nuestra institución, recojo el guante y le contesto, públicamente, que por supuesto que sí.

sábado, 27 de octubre de 2012

Más defensores de lo Público

Seguimos con la serie de "Defensores de lo Público". Recordad:

No confundamos defender lo público con defender el chiringuito privado que muchos han hecho de lo público.

Os dejamos un vídeo que es muy revelador de las prioridades programáticas de esta formación llamada IU y que tiene como uno de sus objetivos defender lo público. La pregunta es: ¿Pasaron algo de vergüenza los parlamentarios de IU aludidos?



En Andalucía si hubo "Acuerdo Programático" y por supuesto se contrataron a los Meyer, Centella, etc. 

martes, 23 de octubre de 2012

Defender los servicios públicos

Hoy os reproducimos un párrafo de un artículo en El país de Fernando García Selgas, Catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

"Por supuesto hay que defender la educación, la sanidad y otros servicios públicos, pero hay que hacerlo de un modo más constructivo, realista y comprometido, quizá conjugando la protesta pública con la voluntad decidida de señalar qué cosas se pueden mejorar y cómo hacerlo, qué gastos son superfluos o prescindibles, qué ventanas a la corrupción siguen abiertas, etcétera."

No confundamos defender lo público con defender el chiringuito privado que muchos han hecho de lo público.

El artículo completo lo puedes encontrar aquí.

jueves, 4 de octubre de 2012

El abuso de la gestión universitaria

Os dejo el artículo que nos publicó ayer El Mundo sobre el Abuso de la Gestión Universitaria.

TEXTO:

- ¿Qué pasó con tu acreditación?
- Denegada. Me comenta un evaluador que me falta "gestión".

Este fragmento de la conversación que manteníamos hoy con un compañero de otra facultad ha sido una de esas gotas que colman un vaso que no parecía que se pudiera colmar más. Y hemos pensado que merece la pena explicársela a los lectores y someterla a su consideración. Verán. En la universidad española, como en muchas otras instituciones públicas, convivimos dos tipos de trabajadores. Los que se dedican simplemente a desarrollar su trabajo (unos más y otros menos, claro, porque aquí se puede vivir razonablemente bien sin dar un palo al agua, siempre que no seas molesto y no hagas ruido), y los gestores, es decir, aquellos que abandonan total o parcialmente las actividades para las que la sociedad les contrata, para dedicarse a la organización y gestión de la universidad.

martes, 25 de septiembre de 2012

Filiarcado y Alumnarcado

Esta crisis tienes muchas causas y culpables. Sostengo que una de las razones (quizás la más importante) de la crisis es la dejación de responsabilidades que la Sociedad ha hecho en su conjunto. Y cuando digo la Sociedad me refiero a cada uno de nosotros:


sábado, 22 de septiembre de 2012

Deflación Privada

Os dejo el artículo publicado en el Diario Sur con motivo del Barómetro Económico de la Provincia.


Texto Completo:


Hoy hemos conocido el Barómetro Económico de la Provincia de Málaga correspondiente al segundo trimestre de 2012. El cuadro económico que nos presenta responde a un escenario típico de deflación privada agravado por la austeridad pública, tanto en sus buenas noticias como en las malas.

Comenzando por estas últimas, destacan la reducción en la concesión de créditos, debido al desapalancamiento de las empresas, consumidores y entidades financieras, así como destrucción de empresas y la consiguiente e inevitable subida del paro. Además, esta dinámica negativa se ve reforzada por la reducción de la licitación pública, en contra de lo que la teoría keynesiana recetaría para una economía en recesión. Todos estos datos no son más que el resultado cuantitativo del desplome del indicador  que recoge la confianza empresarial.

En cuanto a las escasas buenas noticias, el barómetro nos certifica el aumento de las exportaciones y la reducción de las importaciones, lo que hace que nuestra balanza comercial sea positiva. Pero ¡ojo!, el crecimiento de las exportaciones se basa fundamentalmente en el sector turístico que ha compensado la disminución del turismo interior con el aumento de turistas extranjeros y no olvidemos que este repunte puede deberse a problemas de nuestros competidores, las revueltas árabes, más que a un incremento de nuestra competitividad. La segunda noticia positiva es el incremento de las viviendas visadas, aunque este incremento habría que ponerlo en cuarentena, pues las estadísticas del Colegio de Arquitectos reflejan todo lo contrario.

Hasta aquí los datos y ¿qué podemos deducir de ellos? La situación de la economía malagueña se encuentra en un proceso deflacionario de libro, donde el sector público ha abandonado su misión compensatoria de la atonía privada. Los gobiernos de todas nuestras administraciones han confundido las reformas con los recortes, de manera que el resultado de los mismos ha sido una disminución de la actividad económica sin que se haya generado la “destrucción creativa” de la que hablaba Shumpeter y que sólo se producirá si se realizan las reformas que poden lo improductivo e incentiven la competitividad.

Resulta enternecedor releer el Barómetro del año 2010 donde literalmente se decía “Málaga saldrá de la crisis económica en la primavera y en el verano de 2011 gracias a los servicios y el turismo”. Y es que no podemos analizar la economía desde los fríos datos, sin estudiar que hay detrás de ellos. Ahora necesitamos que el gobierno reforme, que el BCE apoye y que los agentes económicos nos pongamos a trabajar para que la ansiada recuperación se produzca.

jueves, 12 de julio de 2012

Nos vamos a casa

Os dejamos el artículo que hoy nos ha publicado El Mundo. Lo escribimos ayer, en caliente, al conocer las nuevas medidas del gobierno. Con ésta última, ya tenemos la colección completa:

  • El 7,5% del gobierno Zapatero
  • El 5% del gobierno de Griñán/Valderas (un 100% del total que este gobierno nos paga)
  • El 7% del gobierno Rajoy

TEXTO COMPLETO:

11 de julio, 12:34 (el gobierno todavía no nos ha quitado el ordenador, y vemos el relojito ahí abajo a la derecha). Nos encontramos en nuestros despachos en una Facultad prácticamente desierta de la excelente Universidad de Málaga. Nos acabamos de enterar de las nuevas medidas del gobierno ante la crisis. Medidas que incluyen la supresión de la paga extra de Navidad a los funcionarios. Esta nueva bajada de sueldo se suma a las dos anteriores:
·       La bajada de 2010 aprobada por el gobierno de Zapatero. Se trató de una bajada de un 5% de media a los funcionarios. Pero claro, era mucho suponer que los estrategas políticos iban a saber calcular una media en condiciones (probablemente, si supieran, no estarían ahí). Así que decidieron aplicar la media ponderada por la categoría administrativa. Para explicarnos: en lugar de ponderarla por el sueldo real de cada uno (lógico, a mayor sueldo, mayor bajada y viceversa), lo hicieron por categoría administrativa (a mayor categoría, mayor bajada y viceversa). Como quiera que no hay una correspondencia entre categoría administrativa y sueldo entre los distintos cuerpos y administraciones, resultó que, en algunos casos, sueldos más bajos sufrieron mayores recortes que otros más altos. Obviamente, incluyendo el caso de los profesores de universidad (aquí, por exigencias del guión, casi todo el mundo es doctor, y tiene, por tanto, una categoría administrativa alta).
·       La bajada de mayo de 2012 aprobada por la Junta de Andalucía. Ésta, en el caso de los profesores universitarios, es incluso más curiosa. Verán. El gobierno andaluz decide bajar un 5% el sueldo de los funcionarios, pero en nuestro caso, sólo tiene capacidad de decisión directa sobre unos complementos que recibimos (conocidos coloquialmente como complementos autonómicos). Pues bien, deciden bajar los complementos autonómicos, hasta llegar a un 5% del sueldo TOTAL. Pero eso no es lo más divertido. Resulta que los complementos autonómicos se concedieron en su día por méritos docentes e investigadores. Hay, por tanto, quien tiene más y hay quien tiene menos. Pero como rara vez llegan a un 5% del sueldo total, la conclusión es que a todos (los que los tenemos) nos los quitan enteros. O sea, que cuantos más méritos tengas, mayor es la bajada del sueldo. Y además, esta bajada es, en la práctica, un 100% de la parte de nuestro sueldo que sale de las arcas de la Junta de Andalucía.
Así que en éstas estamos cuando nos anuncian la supresión de la paga extra de Navidad. Que, a efectos prácticos, supone una bajada del 7% de nuestro sueldo total del año, es decir, nos  bajan el sueldo desde enero de 2012, dos meses antes de que este gobierno anunciase que no lo iba a hacer. Pero, además, éstas son sólo las bajadas reconocidas como tales. Las reales las llevamos padeciendo, al menos, desde que estamos en la función pública: con algunas congelaciones de sueldo y con subidas que han estado sistemáticamente por debajo de la inflación real (sí, incluso en la época de vacas gordas, cuando casi todo el mundo se forraba comprando y vendiendo casas, los funcionarios seguíamos perdiendo nivel adquisitivo). Sumen a esto las subidas del IVA (la de hoy, del 18% al 21%) y del IRPF, que afectan, claro, sólo a los que los pagan, porque a los que no pagan impuestos, el gobierno los amnistía.
Comprenderán que, a pesar de ser funcionarios privilegiados que no merecemos ni el aire que respiramos, tengamos un cierto cabreo. Pero es que la cosa no queda ahí. Nuestros magníficos y excelentísimos gestores universitarios, esos que se ponen ahora detrás de las pancartas diciendo defender lo público (vayan ustedes a saber a qué “público” se refieren) han cocinado hace unos días entre ellos, con la ayuda inestimable de los sindicatos de siempre, el nuevo plan de ordenación docente, para adaptarse al decreto de medidas en el ámbito universitario promovidas por el ministro Wert. Como consecuencia de ello, ¿adivinan ustedes quiénes son los que los que tienen menos obligaciones docentes reconocidas? Pues sí, acertaron: los gestores universitarios y los cargos sindicales, que no hacen sino replicar a pequeña escala el comportamiento de sus “mayores”.
11 de julio, 13:05 (lo reconocemos, hemos perdido media hora escribiendo esto). A la vista del trato que los funcionarios recibimos del gobierno, del reconocimiento de los méritos docentes e investigadores por parte de nuestros gestores, y a la vista también del escaso ambiente en los pasillos de nuestra Facultad, nos preguntamos: ¿nos quedamos aquí, trabajando en nuestras tonterías de investigación pendientes, o nos vamos a casa, nos tomamos una cervecita, y nos ponemos a pensar en cómo ganar dinero montando, por ejemplo, un negocio de clases particulares en negro? ¿Qué harían ustedes?

jueves, 21 de junio de 2012

La Universidad después de Bolonia

Aquí os dejamos el enlace del primer vídeo de las Jornadas celebradas en Castellón para analizar los resultados de la puesta en práctica de Bolonia. También os dejamos el díptico de las Jornadas.

Vídeo: http://www.svideo.uji.es/peli.php?codi=930&lg=

A partir del minuto 40, Juan Antonio García Amado, Catedrático de Derecho de la Universidad de León, nos deleita con las verdades del barquero.

Díptico: 


jueves, 14 de junio de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

Mesa redonda: La reforma educativa

El miércoles 23 de mayo a las 18,00 horas tendrá luar en el Centro de Arte Contemporáneo CAC Málaga, (C/Alemania s/n) tendrá lugar la mesa redonda titulada "La reforma educativa a debate". Os cuelgo la invitación. Esperamos contar nos todos vosotros que estáis preocupados por la educación.

sábado, 19 de mayo de 2012

Tenemos que empobrecernos. ¿Cómo?

Os dejo el artículo publicado en los periódicos del grupo Joly:

TEXTO COMPLETO:


Tuve la oportunidad de asistir a la conferencia que dictó el profesor de la Universidad de Málaga, Joaquín Aurioles en el Ateneo de Málaga sobre la encrucijada del Euro. Fue una presentación impecable, tanto en el contenido como en la forma, de cómo hemos llegado a la situación crítica en la que nos encontramos hoy. Y además con una virtud adicional, consiguió que los asistentes entendieran el contenido de su exposición sin necesidad de que fueran economistas.
La conclusión final fue que tenemos que empobrecernos como sociedad. No voy a resumir la conferencia, sino a utilizar esta conclusión para abordar la siguiente pregunta: Si nos tenemos que empobrecer, ¿cómo lo vamos a hacer?

Cuando una empresa sufre una pérdida de valor de sus activos, tiene que reconocer las pérdidas (o menos beneficios) y reducir su capital. Cuando esto mismo le ocurre a un país, sus habitantes tienen que empobrecerse, no queda otra. En las crisis anteriores existían dos formas de hacerlo, sin que los ciudadanos fuésemos conscientes de que estábamos empobreciéndonos y, por tanto, los políticos no tenían reparos en utilizarlas. En la actualidad nos queda una tercera forma de hacerlo y en ella, los políticos no sólo tienen que reconocer la realidad, sino que tienen que decidir cómo lo vamos a hacer. Veamos las tres:

1.- Devaluación de la moneda. Cuando teníamos la peseta y las cosas se ponían feas, los gobiernos tenían la posibilidad de empobrecernos a todos de una vez, devaluando la moneda. Así, de golpe, pasábamos a pagar más por las importaciones y nuestras exportaciones eran más baratas. Sicológicamente era muy soportable, pues nos empobrecíamos, sí, pero al mismo nivel todos los españoles, y eso ya sabemos que al ser humano le reconforta mucho. Fue un liberal como Milton Friedman el que comparó la devaluación con el cambio de hora en verano. Es mucho más fácil cambiar la hora que ponernos todos de acuerdo en levantarnos una hora antes. Hoy este mecanismo, dentro del euro, es imposible.

2.- La ilusión monetaria. Este sistema lo explicamos los profesores de Matemáticas Financieras todos los años a nuestros alumnos. Consiste en hacer que la inflación suba más que los sueldos y salarios. Pongamos que la inflación es del 5%, mientras que congelamos los salarios nominales (los euros que cobramos en la nómina). El resultado es que, aunque en tu nómina aparezca la misma cantidad de euros, la capacidad adquisitiva de los mismos es un 5% inferior. Nos hacemos la ilusión de que ganamos lo mismo, pero en realidad nos empobrecemos año a año. Esta solución no depende de nosotros, sino del Banco Central Europeo, que no parece muy dispuesto a echar una mano si no es a los bancos.

3.- La única salida que tenemos es que nuestros gobernantes, y si es posible junto al principal partido de la oposición, reconozcan en público que somos más pobres y que decidan, para eso son políticos, cómo van a realizar el ajuste, cómo van a repartir la carga del mismo. Y esto es un tema estrictamente político. En primer lugar, tienen que decidir la naturaleza de los gastos a recortar. Distinguiendo entre gastos corrientes e inversiones productivas. Y dejar de tomar medidas coyunturales que pretenden revertir (o eso dicen) en poco tiempo, cuando los problemas son estructurales.

En segundo lugar, tienen que decidir si van a ser las capas más desfavorecidas de la sociedad, como está ocurriendo hasta ahora, las que sufran el mayor ajuste, o si por el contrario, prefieren que sean los más favorecidos, los que aporten a las arcas del Estado los déficits crónicos de nuestro estado del bienestar. Pero ¡Houston, tenemos un problema! Para llevar a cabo el reparto de la carga de una forma justa necesitamos un sistema fiscal fiable, y nosotros no lo tenemos. Está estimado que nuestra economía sumergida asciende al 25%. Si consiguiéramos rebajarla al 15%, el aumento de impuestos sería mucho más llevadero para todos.

¿Qué podemos hacer con ese nivel de fraude a la hora de repartir la carga del ajuste? Pues seguro que lo que haremos será cometer injusticias. Cargaremos aún más las espaldas de aquellos que pagan impuestos, cada vez menos personas y cada vez con impuestos más altos, mientras que los sistemas de ayuda no llegarán a los que más lo necesitan, sino a los que más defraudan.

Por último, y como dije en esta misma tribuna hace ya dos años, no hay solución hasta que la banca no reconozca las pérdidas en las que ha incurrido, con la complicidad de unos gobernantes que se lo permiten, en el mejor de los casos, y les ayudan directamente en los casos más flagrantes. Hasta ahora, nuestros políticos han decidido empobrecer a la clase media que paga impuestos, han ayudado a la banca a no reconocer pérdidas y han mantenido todas sus prebendas, ineficiencias, duplicidades y demás robos indirectos a la sociedad. Y eso debemos saberlo.

martes, 24 de abril de 2012

Econonuestra 23 de abril: Un ERE de políticos.

Amigos os dejo aquí el enlace de la tercera entrega de "Econonuestra" que se emite en 101Televisión. Hablamos de recortes, pero no nos dio tiempo a hablar de bancos. Lo haremos la semana que viene.

miércoles, 18 de abril de 2012

Cada uno va a lo suyo

Cuando alguien, en este caso, Mariano Fernández Enguita, dice en un pequeño artículo en El País lo que en este blog defendemos, sólo nos queda enlazar el artículo para que nuestros lectores disfruten del mismo, si no lo han hecho antes. No se puede decir más y mejor en menos palabras.

Os reproducimos a continuación el artículo: (las negritas son nuestras)


 ¿Por qué me incomoda tanto este asunto? Llevo años diciendo que claustros y sindicatos se habían enquistado en una estrategia de más por menos, que el sistema absorbía más recursos sin producir mejores resultados y sacrificando de paso la eficacia de los centros y la deontología de la profesión. Me habría gustado, pues, no ahora sino antes, que se hubiera cuestionado el absentismo docente, la reducción de horas lectivas sin contrapartidas, los complementos por actividades que ya iban en el sueldo o la falta de incentivos selectivos, por decir algo.
Por otra parte, es inaceptable que la educación —con la sanidad— haya de pagar la parte del león de los recortes, que se sacrifiquen las actuaciones destinadas a los más débiles, que se dispare a la línea de flotación del sistema educativo cuando uno de los mayores problemas del futuro del país son unas tasas de fracaso y abandono escolares que nos abocan a la desventaja en la inesquivable economía digital y global.
Hace falta, pues, un esfuerzo especial por salvar y mejorar la educación, mayor que en tiempos normales, pero también se ha de aceptar que no puede quedar al margen de los objetivos fiscales. Habría, pues, que afinar mucho sobre dónde, cuánto y cómo ahorrar y, a la vez, sobre cómo mejorar el uso de los recursos existentes. Pero los grandes actores parecen tener sus propias agendas.
Los tajos del Gobierno buscan devolver el sistema educativo a lo que creen que nunca debió dejar de ser: un mecanismo de reproducción y legitimación de privilegios sociales, con medidas como segar cualquier ventaja en recursos de la escuela pública mientras se permite un reclutamiento selectivo a la privada, el recorte de la ESO, el bachillerato de excelencia, la ocurrencia de eliminar la gratuidad de la secundaria superior, etcétera.
La respuesta de claustros y sindicatos, con algunas cacofonías aliadas, es la de quien ve la institución escolar como un sistema de empleo, y no malo, con retóricas que justifican todo en nombre del derecho a la educación y estrategias que lo supeditan a los intereses de los empleados, es decir, invirtiendo la relación entre medios y fines, hoy a la defensiva, pero ayer y mañana a la ofensiva.
Un choque de locomotoras en el que no está claro quién se ocupa de los viajeros.